La piel se recupera de las agresiones del día durante la noche.

Mientras dormimos, la respiración se estabiliza, se regulariza la presión sanguínea y se ponen en marcha los mecanismos de reparación celular naturales de la piel.

 

En este proceso intervienen diversas hormonas, especialmente la melatonina que hace que el metabolismo se ralentice y el cuerpo se relaje y descanse.

 

La relajación muscular que supone un buen descanso elimina las contracciones musculares a todos los niveles, incluida la piel y por tanto, permite un correcto ciclo hormonal completo.

Ocho horas de sueño influyen positivamente en el estado de nuestra piel y por tanto de nuestro aspecto.

 

Además de procurar el mejor descanso, es mejor dormir boca arriba, con la cabeza ligeramente levantada, para permitir un mejor drenaje de los líquidos corporales en esas zonas. De esta manera prevenimos la hinchazón de ojos.

 

Por todo lo expuesto, es muy importante que nuestra piel esté bien preparada para afrontar el proceso que nos ayuda a regenerar nuestras células.

 

¿Cómo podemos hacerlo? De la manera más sencilla posible y siguiendo los principios básicos de los cuidados cosméticos:

 

Limpieza, Productos Específicos y Nutrición.

 

1.- Limpieza, para eliminar los restos de sebo, contaminación, células muertas incluso hongos y bacterias.

 

2.- Productos Específicos, en función del tipo de piel, pero aconsejamos productos que por sí mismos ya sean de tratamiento, aportando un extra de principios activos y preparando nuestra piel para la Crema de Tratamiento Final.

 

3.- Nutrición, elegiremos la crema apropiada a nuestra edad y tipo de piel.

 

 

Recomendamos los siguientes productos por sus acciones preparadora, descongestiva, nutritiva y antiarrugas

 

PREPARADOR

POTENCIADOR

EVIDEN C ó +EFFECTIF

RENOVESKIN.