Botox en Granada

La inyección de bótox en el rostro es un procedimiento estético común para evitar la aparición de líneas marcadas y arrugas de expresión. Este tratamiento, que no requiere cirugía, se puede aplicar en cualquier momento, no deja cicatrices ni es doloroso y raramente produce efectos adversos. Gracias a la inyección de la toxina botulínica, eliminarás la dureza de los rasgos y la fatiga del rostro sin dejar marcas. Siempre que se haga con mesura y no de forma excesiva, sus resultados quedarán naturales.

Procedimiento

Antes de aplicar bótox es necesario evaluar al paciente, observar qué tipo de arrugas tiene y si éstas se pueden corregir con bótox, ya que no todas pueden tratarse de esta manera. Una vez analizado el caso, se marcan en la cara las áreas donde se va a administrar y se inyecta la sustancia en cantidades minúsculas con una aguja muy fina.

Aunque es un procedimiento prácticamente indoloro, se puede utilizar hielo o un poco de gel anestésico para evitar la molestia del pinchazo. Al terminar la sesión el paciente recibirá algunas indicaciones sobre cuidados especiales a tener en cuenta, pero podrá retomar su vida cotidiana sin problema.

En qué consiste el tratamiento

La toxina botulínica de tipo A (comúnmente conocida como bótox) es un medicamento biológico apto para la inyección bajo la piel destinado a eliminar las arrugas. Su aplicación relaja las fibras de los músculos de forma temporal para disminuir su potencia de contracción. Lo que hace esta toxina es cortar la comunicación de los músculos con los nervios, de forma que acabe originando una parálisis al no recibir órdenes.

Al reducir los movimientos que quedan marcados en las líneas de expresión, evita que la piel se dañe más y que la profundidad de la arruga aumente. El bótox no borra las arrugas, sólo inhibe el movimiento del músculo que las causa. Por ello es utilizado por personas que empiezan a notar la aparición de líneas finas en su rostro, previniendo así la aparición de arrugas de expresión. No obstante, también sirve para corregir aquellas arrugas que ya han aparecido.

Dónde se puede aplicar

Aunque en algunos países se puede aplicar bótox por toda la cara y el cuello, en España sólo está permitido por ley aplicarla en el tercio superior del rostro. Es decir, del nacimiento del pelo al borde de las ojeras aproximadamente. Por tanto, no puede utilizarse para reducir las arrugas que aparecen alrededor de la boca.

En general el bótox se aplica en tres zonas:

  • Frente: para corregir las arrugas de expresión frontales, que son los surcos que aparecen por la contracción del músculo frontal.
  • Patas de gallo: para suavizar las arrugas periorbitarias, formadas por la contracción del músculo orbicular de los ojos.
  • Entrecejo: es una zona común de aplicación del bótox, ya que se arruga frecuentemente por el movimiento del músculo corrugador y su corrección resulta muy estética y natural.

Cuándo se ven resultados

Los resultados de un tratamiento de bótox comienzan a ser visibles a los tres o cuatro días de la inyección de la toxina, aunque su pico máximo tiene lugar entre el día 14 y 20. A partir entonces se mantiene un aspecto promedio hasta que desaparece su efecto a los cuatro o seis meses, dependiendo del paciente.

Transcurrido ese tiempo se puede repetir el tratamiento, que es común que se lleve a cabo dos veces al año. Es importante no exceder esta cantidad de sesiones al año para evitar la formación de anticuerpos que anulen su efecto de manera definitiva. Si quiere conocer más detalles sobre el tratamiento de bótox en Granada y su precio, no dude en ponerse en contacto con nosotros y le concertaremos una cita. En Alice Beauty Concept estaremos encantados de analizar su caso y resolver todas sus dudas.

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